Un Sargento del Ejército a Juicio Oral por abusar sexualmente de una soldado

15-05-2018
  El Juzgado Federal había dictado el procesamiento con prisión preventiva del imputado por abuso sexual agravado por mediar acceso carnal, resolución que fue confirmada por la Cámara Federal de Apelaciones el 27 de diciembre del año pasado.

Un sargento primero del Ejército irá a juicio oral en Mar del Plata acusado de abusar sexualmente de una soldado voluntaria en el Grupo de Artillería Antiaérea (GADA) 601, tal como solicitó la fiscal que interviene en el caso.

Luego, a pedido del Ministerio Público Fiscal se amplió la declaración indagatoria del acusado por el uso de un arma en el hecho, lo que resultó en el procesamiento también agravado por ese motivo. La resolución quedó firme.

En su dictamen, publicado por el portal 0223, la representante del Ministerio Público Fiscal resaltó que “frente a este tipo de hechos debe prevalecer el relato de la víctima”, por cuanto “los hechos de esta naturaleza suelen producirse en un ámbito de intimidad y fuera del alcance de testigos”.

También valoró la declaración de la mujer como “completa, detallada y mantenida en distintas ocasiones”, ya que lo hizo en la Comisaría, en sede administrativa -en el marco del sumario iniciado al sargento primero- y penal.

Entre los elementos de prueba, la Fiscalía consideró también un informe médico forense que observó un hematoma en la región paragenital, y otro psicológico que dio cuenta de la situación de angustia que atraviesa la víctima, “acorde a haber sufrido un trauma” y con síntomas como “nerviosismo constante, problemas para dormir y pesadillas y episodios de ansiedad”.

“Sentate ahí, es una orden”
De acuerdo a la acusación -convalidada por el juez interviniente-, el delito fue cometido por el sargento primero el 5 de octubre del año pasado, entre las 14:00 y las 15:00, dentro de la Gada, ubicada en el kilómetro 11,5 de la Ruta Provincial N°11.

   Al ser relevada, la soldada voluntaria pasó a la habitación del acusado, tomaron mate y charlaron cerca de media hora. En ese contexto fue que el acusado extrajo su arma reglamentaria y la dejó sobre la mesa.

Al momento de confirmar el procesamiento, la Cámara Federal reparó en la relación de poder o autoridad preexistente, como así también de compañerismo, e indicó que el imputado “procuró el momento oportuno para violentar la voluntad de la víctima –con mandatos tales como ‘Sentate ahí, es una orden’-, usando su fuerza física –la arrojó a la cama, la inmovilizó, le tapó la boca, le quitó sus prendas de vestir- y forzarla para lograr su cometido”.

La investigación penal comenzó al día siguiente del hecho, con la denuncia interpuesta por la damnificada ante la Comisaría de la Mujer local.

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