‘Rey Arturo: La leyenda de Excalibur’, el mito como fantasía épica cool, digital y trasnochada

10-08-2017
Todo tiene aspecto de anuncio de colonia para hombres, incluso el papel de las mujeres está tan limitado como caricaturesca es la abundancia de imaginería fálica.

Jorge Loser | La carrera de Guy Ritchie, en los últimos años ha pasado de retratar el estilo callejero de los gangsters y trapicheadores de los bajos fondos de Londres para ir explorando la naturaleza de lo británico a través de sus diferentes mitos y estandartes. Primero con su ‘Sherlock Holmes’ (2009), que transformaba al detective en un caradura peleón, y después los agentes secretos por medio de ‘Operación U.N.C.L.E.’ (2015), en la que también ofrecía una mirada moderna de la flema del 007 de Sean Connery.

Puede que el mayor desafío en la carrera del director fuera ofrecer esa misma visión de los mitos de Camelot, cemento de la cultura británica basada en el honor, para darle esa textura de clase obrera canallita y elegante que tanto le chifla. Para ello, no va desencaminada la elección de Charlie Hunnam que, quizá esperando por el vehículo definitivo para su éxito en pantalla, pone de su parte en elevar la empresa, logrando mejores resultados de lo esperable.

Los caballeros de John Galliano

Algo que forma parte de la marca personal de Ritchie es su fijación por utilizar el vestuario la estética como escaparate de sus obsesiones, por lo que da igual que hablemos del Londres victoriano que el medievo, sus personajes siempre irán de punta en blanco, ya sean trajes de diseño o chaquetas para ir a matar dragones Prêt-à-porter. Para reforzar su idea del estilismo chic no duda en poner a David Beckham en un cameo, creando su propio estilo de diálogo de realidad y ficción.

Los diálogos están tan forzados que uno no sabe hasta que punto es autoconsciente, pero lo que sí queda claro es que tiene más que ver con ‘Los caballeros de la mesa cuadrada y sus locos seguidores’ (Monty Python and the Holy Grail, 1975) que con el ‘Excalibur’ (1980) de John Boorman.

La experiencia, al menos es lo suficientemente extravagante como para no mantener la atención a los próximos movimientos. Además, entre el cúmulo de Acción, aventura, y diversión palomitera olvidable se nos puede pasar por alto que detrás de su faceta de saga mística de la edad oscura, la historia es pura tradición Ritchie. Un relato tan faltón como cariñoso sobre el auge de un cockney noble y rufián en una Gran Bretaña buscándose a sí misma en el orgullo de su independencia.

Contanos que te pareció la nota