Los familiares fueron notificados que “están todos muertos”

23-11-2017
Sin embargo el voceno naval aseguró que lo siguen buscando, como así también a sus 44 tripulantes.

 

El padre de Damián Tagliapietra, uno de los 44 tripulantes del desaparecido submarino “ARA San Juan”, dijo hoy que el jefe de su hijo le confirmó que el miércoles de la semana pasada se registró una explosión en la zona en la que se produjo la última comunicación de la nave, y también le informó que “están todos muertos”.

“No puedo hablar mucho. Me llamaron hace quince minutos para decirme que explotó”, dijo entre lágrimas Luis Tagliapietra en diálogo con radio La Red.

Al ser consultado sobre si los tripulantes sobrevivieron, sentenció: “El jefe de mi hijo me confirmó que están todos muertos porque la explosión fue entre los 200 y mil metros de profundidad hace una semana, ocho días”.

   Y agregó: “Es básico, no hay mucha vuelta para darle. No hay ser humano que sobreviva a eso”.

Este jueves, el vocero de la Armada, Enrique Balbi, confirmó ante la prensa que el Gobierno recibió información a través del embajador argentino en Austria, Rafael Grossi, de que “hubo un evento anómalo, singular, corto, violento y no nuclear, consistente con una explosión” en el lugar en el que el submarino se contactó por última vez.

Tras conocerse la noticia, algunos familiares que estaban en la Base Naval Mar del Plata, y que se enteraron de lo sucedido, minutos antes, abandonaron el lugar entre llantos, dolor e insultos.

   “Los mataron, mataron a mi hijo”, gritó ante la prensa el padre de unos de los tripulantes al salir de la Base.

En tanto, el hermano de otro de los tripulantes, dijo: “Nos mintieron, nos mintieron”.

Itatí Leguizamón, esposa de un submarinista, visiblemente enojada contó que los familiares tienen bronca y expresó: “No nos dijeron que murieron pero nos dicen que están a tres mil metros. Son unos desgraciados perversos”.

   La mujer además comentó:”Inauguraron en 2014 un submarino pintado por fuera y cero equipado por dentro”.

Por su parte, Jésica Gopar, esposa de Fernando Santilli, cabo de la tripulación, comentó que ella no estuvo en la Base Naval, junto a los familiares durante estos días, y que fue al lugar a llevar un cartel en el que expresaba su esperanza de volver a ver a su marido.

“Vine a traer un cartel, pero me enteré que no volvieron y no van a volver nunca más”, sentenció acongojada la mujer ante la prensa.

“Tenía una mala espina y se concretó. Pero puedo decir que no nos ocultaron información y que salieron sin tener avería”, indicó al ser consultada por los periodistas si la Armada le ocultó datos sobre la búsqueda.
GO/OM.

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