Funerales de Fidel Castro | Nueve días de luto en la isla y la prohibición de bailar, escuchar música y reír

29-11-2016
Las cenizas de Fidel Castro reposan en una urna de madera café que por primera vez fue exhibida por la televisión estatal la noche de este lunes.

Mexico Fidel Castro

Por Rigoberto Díaz y Héctor Velasco | Quebrados en llanto o en silencio, cientos de miles de cubanos desfilaron el lunes por la Plaza de la Revolución, la tribuna que más amó Fidel Castro y desde donde retó muchas veces a Estados Unidos, para rendir homenaje póstumo a su líder.

La peregrinación al corazón político de La Habana donde Castro sedujo a multitudes con sus maratónicos discursos -casi siempre cargados contra el “imperio”-, abrió una semana de tributo al padre de la Revolución cubana, que falleció el viernes a los 90 años.

Para este martes está prevista una ceremonia de masas a la que ya confirmaron su asistencia 25 líderes extranjeros, entre ellos 15 presidentes de América Latina y África.

Mientras los cubanos despedían a Fidel Castro, el mandatario electo de Estados Unidos, Donald Trump, amenazó con poner fin al histórico acercamiento entre Washington y La Habana, adversarios en La Guerra Fría, si no obtenía concesiones de la isla en materia económica y en derechos humanos.

“El pueblo cubano nunca va a ceder un paso atrás. La guía de Fidel es histórica. ¡Trump es un estúpido!, con declarar esas cosas en estos momentos que el pueblo está de luto”, dijo furioso Mauricio Paz, un exguerrillero urbano de 76 años.

El malestar con Trump se coló en las largas filas que pacientemente hacían los cubanos de todas las edades, para entrar al memorial José Martí, donde se levantó un sobrio altar de flores blancas con la imagen de un Fidel de barba negra, erguido, con fusil y morral de guerrillero.

“Vengo con toda mi familia al mismo lugar que vine de niño a escucharlo muchas veces y traigo a mis hijos que algún día comprenderán y sabrán que estuvieron aquí a rendirle homenaje a su comandante”, dijo Amílcar Ramos, de 33 años.

Este trabajador de una firma extranjera llegó con sus pequeños de siete y tres años.

Junto a él había médicos, militares y gente del común.

Los cubanos esperaban poder rendir tributo a las cenizas del hombre que gobernó sin concesiones durante 48 años, antes de que una enfermedad lo obligara a ceder el poder en 2006 a su hermano Raúl.

Pero el gobierno, que mantiene en reserva los detalles de la muerte de Fidel Castro, no exhibió los restos.

Hacia el final de la noche, la televisión estatal mostró por primera vez la urna con los restos en el salón Granma del Ministerio de las Fuerzas Armadas.

Allí, el presidente Castro rindió homenaje a su hermano en una ceremonia privada junto con los máximos dirigentes del Partido Comunista de Cuba.

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