En nueve de cada diez abusos infantiles interviene un familiar o conocido de los padres

22-12-2017
   "Crece la cantidad de denuncias, y en este 2017 que se cierra tuvimos un registro por encima del 90% de personas conocidas como depredadores sexuales en los casos con menores de edad".

Más del 90 por ciento de los casos de abusos infantiles denunciados en 2017 fueron cometidos por “enemigos íntimos”, es decir personas que viven cerca, como familiares, vecinos o amigos, según un relevamiento de una organización que lucha contra las agresiones sexuales.

“Hay que decir que parte del flagelo de los abusos contra niñas, niños y adolescentes, hay también una protección a los agresores desde la Justicia. Que puede ser directa, pero también indirecta, no creyendo en las víctimas, o incluso haciéndolas responsables de sus dramas”, dijo al Diario Popular María Elena Leuzzi, titular de la Asociación de Víctimas de Violaciones (AVIVI).

Las estadísticas de la organización, con más de una década de trabajo ininterrumpido sosteniendo, apoyando y acompañando a las víctimas que padecieron abusos sexuales, indican que los “enemigos íntimos” perpetran 9 de cada 10 casos de los delitos contra la integridad sexual de chicos que llegan a la justicia.

“Tenemos que reconocer, también que apenas uno de los casos que se judicializa termina con una condena contra el agresor. Aún así, siempre hay que denunciar. Siempre. Cuando hablamos de enemigos íntimos nos referimos a personas del ámbito muy cercano de las niñas y niños. Pueden ser padres, padrastros, tíos, vecinos, padres de sus amigas de colegio, docentes y cualquiera que forme parte del mundo del menor abusado”, dijo.

“La realidad marca que de cada 10 hechos que se denuncian, 9 son con estas características. De este flagelo, muy silenciado, ahora se habla por el futbolista Fabbro (detenido en México acusado de abusar de al menos dos niñas de su entorno familiar en causas abiertas en la Argentina y Paraguay). Hay que seguir visibilizando porque la impunidad para los violadores es absoluta”.

Leuzzi explicó “se tiene que comenzar a trabajar de manera seria en relación a los abusos sexuales que prácticamente no son prevenidos por el Estado y sus organismos, por ejemplo en la escuela los docentes deben recibir capacitaciones para captar las señales de que un niño está siendo abusado y cortar de inmediato esa situación. Hoy los chicos abusados no son escuchados, son ignorados, y esa impunidad para actuar es bien conocida por los pedófilos“.

Según la experta, “hay que comenzar a trabajar en las aulas de jardín de infantes con la ley sobre educación sexual integral, que obliga a realizar un seguimiento profundo de estas cuestiones, porque caso contrario, la herramienta que tenemos es letra muerta, ya que no se implementa, entonces los docentes no se sienten respaldados al momento de denunciar o alertar”.

“Y cuando se denuncia, tenemos a nenas que vuelven a ser victimizadas, esta vez por el sistema. La porquería que padecieron, luego se repite frente a psicólogos, para que luego se evalúe si dicen la verdad, por agentes judiciales que no tienen ninguna preparación y muchas veces declaran la falta de pruebas para la acusación, o bien archivan los expedientes”, dijo Leuzzi.

Finalmente, manifestó que “se cuestiona si las nenas o nenes andan por sus casas, o por el barrio, con escasa ropa, poniendo en el eje la responsabilidad de las violaciones en las propias víctimas, porque la mirada de la justicia y la gente que trabaja en los juzgados sigue siendo patriarcal, absolutamente machista, entonces resulta indispensable que se continúe desenmascarando todo esto, por lo que pedimos que se siga denunciando cada acto contra la integridad sexual de las personas”.
LAA/LDC

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