El Pacto de la Moncloa y los acuerdos pre y post electorales

20-06-2017
Desde hace un tiempo se escucha hablar a dirigentes varios de la necesidad de un Pacto de la Moncloa para acordar el rumbo futuro. Es decir; un ajuste pactado con acuerdo de oficialistas y opositores...

Por Horacio Micucci | Los Pactos de la Moncloa (formalmente fueron dos, denominados Acuerdo sobre el programa de saneamiento y reforma de la economía y Acuerdo sobre el programa de actuación jurídica y política) fueron los acuerdos firmados en el Palacio de la Moncloa, el 25 de octubre de 1977, después de la muerte de Franco, tomando conocimiento y comprometiéndose a su desarrollo el Congreso de los Diputados.

Dos días después, y el Senado el 11 de noviembre, entre el Gobierno de España de la legislatura constituyente, presidido por Adolfo Suárez, los principales partidos políticos con representación parlamentaria en el Congreso de los Diputados, con el apoyo de las asociaciones empresariales y el sindicato Comisiones Obreras (excepto algunas secciones sindicales del mismo) y el rechazo de la Unión General de Trabajadores (que finalmente lo firmaría) y de la Confederación Nacional del Trabajo (CNT), con el objetivo de procurar la estabilización del proceso de transición al sistema democrático, así como adoptar una política económica que contuviera la gran inflación.

En materia económica se reconoció, en esos Pactos, entre otras cosas, el despido libre para un máximo del 5 por 100 de las plantillas de las empresas, el límite de incremento de salarios se fijó en el 22% (con una inflación del 40%), se estableció una contención de la masa monetaria y la devaluación de la peseta (fijando el valor real del mercado financiero) para contener la inflación; reforma de la administración tributaria ante el déficit público, así como medidas de control financiero a través del Gobierno y el Banco de España ante el riesgo de quiebras bancarias y la fuga de capitales al exterior.

 

Es bueno destacar que ese Pacto no evitó la crisis en España como resultado de la crisis mundial y que provocaría el surgimiento del movimiento de los indignados.

 


Es obvio el parecido de los Pactos de la Moncloa con el ajuste que se aplica y se quiere profundizar en Argentina.

Los que quieren un Pacto de la Moncloa para Argentina, no confiesan que quieren un ajuste similar, que ya están aplicando. Y quieren que el pueblo se someta a ese ajuste de manera silenciosa. Con complicidad general…
¿Qué les parecería, señores, si en lugar de ajustar salarios, jubilaciones y pensiones, dejamos de pagar el precio de 67 dólares el barril de petróleo a los monopolios internacionales radicados en el país cuando el precio internacional oscila entre 45 y 50 dólares en barril? Único caso en el mundo en que se paga más que el precio internacional.

 

Dejar de pagar ese sobreprecio sería muy importante si se tiene en cuenta que el costo argentino del barril de petróleo no supera los 20 dólares el barril.

Podríamos ahorrarnos unos 6.000 millones de dólares al año.

¿Y si les cobramos impuesto a las ganancias y bienes personales a los beneficiarios de las LEBAC que ganan 25% anuales en dólares (único caso en el mundo de ese rendimiento financiero)?.

¿Y si se hace una Reforma Agraria para crear un millón de chacras de campesinos propietarios para los jóvenes, los pueblos originarios y los campesinos que trabajan,en realidad, la tierra?.
¿No sería aquello de la tierra para el que la trabaja, de los primeros gobiernos del General Perón?

Empezaríamos a ahorrarnos millones de dólares de renta terrateniente, que repercuten en los precios de alimentos que compramos todos los días, que benefician en gran medida a latifundistas extranjeros… como el inglés Lewis, amigo del actual Presidente y al que el Gobierno anterior otorgó un aeropuerto en el paralelo 42 donde pueden desembarcar los ingleses que ocupan Malvinas en 2 horas, para partir en dos la Argentina continental.

¿Y si pactamos disminuir la ganancia de los monopolios de distribución e hipermercados que pagan al productor agrario diez o veinte veces menos que el precio de venta en la góndola?.

Y si dejamos de pagar la deuda externa usuraria, ilegítima y fraudulenta? ¿Porqué no hacer un “Pacto de la Moncloa” para eso?

¿Qué les parece señores si hacemos un Pacto para cumplir con lo propuesto por el Papa de: Techo, Tierra y Trabajo?

Seguro que no es ese el Pacto que andan proponiendo…

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