El impresionante espectáculo de los imitadores de Elvis que se reúnen en Memphis

16-08-2017
Matthew Boyce se siente como un superhéroe cuando sube al escenario enfundado en la chaqueta de lentejuelas de Elvis Presley y explota en un movimiento de caderas, vibrando como el Rey.

“Si vas a interpretar a un personaje, también debería ser tu inspiración”, dice mientras perfecciona su cabello, maquillaje y patillas, en una transformación de más de una hora para pasar de un adolescente del siglo XXI a punto de ir a la universidad a la superestrella de 35 años, en la flor de su vida en la década de 1960.

Matthew es uno de los miles de artistas que, ya sea como profesionales o como entusiastas aficionados, rinden tributo a Elvis (ETA, Elvis Tribute Artists) devolviendo la vida al ícono, que murió en 1977 tras 23 años de carrera.

A sus 18 años, es menor que la leyenda del rock cuando sacó su primer disco, pero Matthew cuenta que fue seducido por el cantante desde muy joven bajo la influencia de su abuela y tía, ambas enormes fans de Presley.

Comenzó a actuar a los siete años, hizo su primera actuación pagada a los ocho y ha estado cantando con una banda desde los 13 o 14.

Ahora, para conmemorar el 40 aniversario de la muerte del Rey, participa en un concurso de ETAs en Memphis, donde los premios van de 50 a 5.000 dólares según la categoría: jóvenes, amateurs y profesionales.

En el escenario del New Daisy Theatre en Beale Street, en el centro de Memphis, sorprende a una multitud entusiasta de mujeres mayores con sus contorsiones pélvicas y su actuación en un traje atigrado.

Pero es una obsesión que no siempre ha sido entendida por sus pares. Si bien es cercano a su hermano menor Spencer, de 12 años, que actúa en el escenario con él, Matthew dice que llegó a sufrir un “fuerte” acoso escolar.

 Superhéroe

“Esa fue una mala época”, recuerda. “Yo regresaba a casa y los discos de Elvis siempre estaban allí para ayudarme a sentirme mejor”.

El mundo de los ETA es un pequeño grupo de apoyo, o una “familia”, como a Matthew le gusta decir. Pero tan grande es la admiración que sienten por Presley, que nunca usan la palabra “imitador”, al creer que nadie podría jamás recrear completamente la magia única que eran su apariencia, voz y presencia.

Algunos de los mejores artistas de tributo se han hecho famosos por derecho propio en el mundo de los fans de Presley. Algunos incluso celebran bodas. Y los mejores conciertos tributo son asuntos serios, emprendidos con reverencia.

Pero también es un negocio costoso. Matthew voló a Memphis desde su casa en el norte de Nueva York con sus padres y su hermano. Sus conciertos le pueden reportar de 300 a 5.000 dólares, pero sólo los trajes pueden costar hasta 5.000. “Te sientes como un superhéroe cuando los usas”, asegura con entusiasmo.

Muchos de sus competidores son considerablemente mayores: hombres en sus 50 años, incluso en sus 70, que rinden homenaje a una leyenda que murió a los 42, en agosto de 1977, en su hogar en Memphis.

Si bien a su regreso irá a la universidad para estudiar educación, sueña con una carrera a tiempo completo. “Aún me quedan 15 años”, dice.


 Abrazos y besos 
“No puedes hacer de Elvis para siempre. Hay un momento en el que tienes que parar, y hay un momento en el que los movimientos van a doler demasiado y no voy a hacerlo más”.

A diferencia de Matthew, Ron Tutor, un ETA que posee un salón de belleza en el área de Chicago, comenzó tarde. Tiene 52 años y ha estado haciendo de Presley a tiempo parcial durante cuatro años, por diversión y para conocer a los fans.

“Ellos saben que no somos Elvis, pero nos tratan como si lo fuéramos. Es increíble, los abrazos y besos y pedidos de autógrafos”, dice Tutor con una sonrisa, mientras se prepara para subir al escenario.
Realiza dos espectáculos al año y hace gira en el circuito de competición no profesional. Puede hacer algo de dinero, pero muy poco.

Para la competición, está desafiando el calor de Tennessee al ponerse un traje de cuero negro de la cabeza a los pies. Reconoce que su cara todavía necesita “un poco de maquillaje”.

“Es una ilusión en el escenario y siempre bromeo con mi esposa: Sabes qué, me veo mejor desde una distancia de 10 metros así que no te acerques”. Pero a los fans les encanta.

“Se están asegurando de que el legado continúe”, dice Angela Todd, admiradora de Presley de Michigan, quien viajó a Memphis por el aniversario. “Están honrando su legado”.

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