El aporte de Mad Men a manejarse de manera inteligente en los negocios

27-07-2017
En marzo de este año, Heinz anunció que su nueva campaña retomaría la idea original que presentó Don Draper durante la sexta temporada de la serie Mad Men. La idea era muy simple y tentadoramente incompleta: “Pass the Heinz” (pásame la Heinz).

Sí, hablaba de la salsa de tomate pero con sólo decir Heinz estaba todo dicho. Lo mejor de aquella campaña no era el slogan o la imagen física, sino la imaginación del consumidor.

Y aunque en aquella ocasión la idea fue rechazada porque el cliente consideraba que “le hacía falta algo”, la empresa la pone en práctica este 2017, que coincide con los 10 años del primer capítulo del show televisivo, el mismo que mostró cómo era el negocio de la publicidad en los años 60. Cabe señalar que el contexto en el que se desarrolla aquel cuarto capítulo titulado “To have and to hold” (para amarte y venerarte) es durante la guerra en Vietnam, por lo que la publicidad en televisión debía ser muy cuidada, y los clientes no aceptaban cualquier idea.

A 10 años del primer capítulo, sabemos que Mad Men fue más que una serie sobre publicistas. Nos dijo mucho del negocio, de los clientes, de las ideas y de la vida misma. A lo largo de siete temporadas el antihéroe por excelencia, Don Draper y una de las pioneras del feminismo involuntario en televisión, Peggy Olson, nos dejaron ver que las mejores ideas son las más simples y en ello radica su complejidad. A lo anterior se suma la investigación y el trabajo en equipo: todo aporta, ninguna idea es buena o mala, sólo se debe buscar la más adecuada para cada cliente.

Los negocios del siglo XXI han dejado atrás la formalidad, las camisas almidonadas o los trajes que portaban los empleados de Sterling Cooper & Partners. Las ideas son las que tienen mayor valor. No obstante, los clientes siguen pidiendo lo mismo: que sus productos se vendan; y para lograrlo, a la ecuación se suma mayor competencia y tecnología, ambas con sus pros y contras.

Actualmente -si las empresas quieren vender- ya no basta con que tengan un buen producto, es necesario que tengan un mercado y estrategia definidos, además de estar conscientes que se enfrentan a competidores más agresivos todavía y que sólo la mejor idea sobrevive. Si algo nos enseñó Don, fue que la publicidad no se trata de vender productos, sino de vender ideas, pero también es necesario aprender a decir “no” a los clientes, ellos no siempre tienen la razón y en la medida en que se logre un balance entre todos los elementos ya mencionados, existirá la posibilidad de trascender.

¿Por qué seguimos hablando de Mad Men? Sencillo, porque logró trascender. La serie supo sobresalir del montón: sus personajes son complejos como cualquier ser humano, los sets en los que se filmó cuidaban cada detalle para que los años 60 fueran retratados y sobre todo porque nos brindó el anhelo de que todo tiempo pasado fue mejor.

NP/Jonathan Blum

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