Del lado de la Ley | La polémica columna sobre el caso Maldonado que desató las críticas en redes sociales contra su autor

11-09-2017
El periodista patagónico Pablo Villaverde publicó la columna de opinión que reproducimos aquí y que disparó una polémica en la red social Twitter. En tiempos en que los hechos no tienen mucho valor para quienes acuden a los medios para corroborar lo que ya piensan de antemano estas líneas invitan a la reflexión y el debate desapasionado en busca de. al menos una aproximación a la verdad.

Por Pablo Villaverde | Un hecho inesperado para el gobierno, la desaparición de Maldonado, mostró del modo más vergonzoso, que no fue lo único que desapareció.

De pronto desapareció por un día (aunque se venía intentando desde antes) y en un paisaje remoto de Esquel, el Estado de Derecho.

pablo villaverde

El pretexto fue “flagrancia” los Indígenas (14) tiraban piedras a los Gendarmes (47) que integraron un grupo algo mayor, con orden judicial del Juez Otranto, para “desalojar el corte de la Ruta 40..” . Justamente por las piedras, la flagrancia, (Benetton), los Gendarmes entraron a la comunidad Cushamen, del modo que describen los pocos videos de medios menores o particulares que vimos,  y sucedió lo que sucedió y aún hoy a casi 35 días, desconocemos.

Estos días hubo falsas pistas, operaciones mediáticas, periodistas defendiendo al gobierno, con un gobierno también desaparecido hasta hace poco.  Enfrente periodistas que nunca habían defendido a los Indígenas en la Era K, cuando Cristina los perseguía, los dejaba matar por policías provinciales y los reemplazó por seudo indígenas comprados, para mostrar lo buena que era, dándole una Radio o un Canal de TV  que luego desfinanció, pero Tierras,  las pelotas.

Nada de tierras, para dar ese derecho que está en dos Decretos Presidenciales uno del 45′ y otro del 77′, en dos Leyes Federales 85′ y 06 y en la Constitución del 94′ art.75 inc 17, debía expropiar a Terratenientes, exponer negocios con tierras que hicieron gobernadores vendiendo tierra fiscal a precio vil y enfrentarse a todos esos poderes e incluso socios, porque ella también fue parte de ese grupo.

Lo de Macri no es distinto. Tampoco quiere ser el presidente en la historia moderna, o el estadista que cierre la grieta con los Originarios (una especie de Roca y  Perito Moreno juntos del siglo XXl ). Es verdad que él no vendió tierras indígenas a precio vil  (si vendió de los porteños: 200 hectáreas en 8 años) pero es muy cercano en casos y afín en otros, a buena parte de los que compraron, en el gobierno de Cristina y antes en el de Menem. Además por fuera de esto, se debería enfrentar a gobernadores feudales, que no piensan ceder a Indígenas esas tierras que tantos beneficios les dan, difícil lo haga,  más cuando necesita el voto de sus legisladores en el Congreso.

Otro problema es identificar Indígenas. Hay comunidades registradas que ocupan tierras ancestrales y desarrollan su actividades dentro de un marco socio-económico cultural. Hay otros que se incorporaron a la sociedad y ya no viven en comunidades. Los hay como pueden llamarle los más radicales “colonizados” indígenas que siguen en la ruralidad, pero que trabajan para terratenientes, hablan de “no se puede volver el tiempo atrás” y están resignados, ya que dependen de los dueños de la tierra, a que no habrá reparación. Y por último están los oportunistas, excluidos y marginados, que son los que más comulgan con los radicales en el reclamo, más que  por tener genes originarios, por supervivencia. Por eso aplicar la ley, también llevará a pujas por reconocimiento.

Para complicar todo, esto de que Cristina y Macri hayan invertido roles: mientras ella con La Cámpora desalojó a Félix Díaz y los QOM de la 9 de Julio, Macri firmó un acuerdo con Félix Díaz y los QOM para implementar la ley (y no lo hizo en 2 años), desconcierta a la grieta.  Sin embargo que en lo básico: no entregar tierras (ni en pedo) a los indígenas por ley, estén de acuerdo aunque lo nieguen, los iguala en el resultado.


Este escenario de grieta, estupidez, ignorancia, sociedad casi en guerra y que las tropas mediáticas de ambos, debieron también saltar del otro lado para generar odio, divisiones y distorsionarlo todo, saca el foco de los hechos. Como en casi todo, la grieta que venden de enfrentamiento, y que a la vez oculta lo mucho en lo que están de acuerdo,  nos aleja de la verdad.

Pero ¿cuál es la verdad?

¿En esa estepa de Esquel perdimos el Estado de Derecho y es una desaparición forzada?

¿O por razones políticas, ideológicas e inconfesables, se trata de una desaparición voluntaria y ocultamiento?

Tenemos desapariciones de toda clase en nuestro país, desde voluntarias, a forzadas por delitos privados o crimen organizado, pero no forzadas por el Estado o una Fuerza de Seguridad.

El último factor que nos aleja de la verdad, es el cruce de intereses y derechos, entre descendientes de Indígenas, Terratenientes, Corporaciones y la propia Justicia, aunque lo podríamos reducir al propio Juez Otranto.

Empezando por el Juez, la comunicación PRO lo acusa de ser de Justicia Legítima, ser K él y la Fiscal y hasta de “ser pareja de la secretaría de la Fiscal”. Por otra parte, la comunicación K dice que no avanza contra Gendarmería más allá de la carátula, porque espera ser nombrado por el Poder Ejecutivo en el Juzgado de Gral. Roca, donde es el primer candidato en puntaje.

Ninguna de las dos partes de la grieta, ni siquiera cuestionan lo que puede pesar el poder económico de Benetton sobre el Juez y por supuesto sobre las Fuerzas que intervinieron, para hacer semejante desastre (varias veces, a continuación el detalle)

Con respecto a las dos partes en pugna: Indígenas y Terratenientes, las acciones a contra reloj las condiciona lo mismo: el 23 de noviembre de este año, vence la última prórroga de la Ley 26160. Esta ley dice: ..”tierras que tradicionalmente ocupan las comunidades indígenas originarias…”

Indudablemente si la última prórroga vence en noviembre, y los Terratenientes (como Benetton) logran que antes de esa fecha sus tierras sean desalojadas, no van a entrar en una nueva prórroga o una nueva ley. Por otra parte los Indígenas, si a la vez en noviembre todavía resisten en esas tierras, tendrán el derecho adquirido para una nueva prórroga o una nueva ley.

Por este motivo, es que desde 2015 hasta esta última, hubo cinco intentos de desalojo con brutales represiones en el Pu Lof Cushamen. Todas fueron disfrazadas de otra cosa: “desalojos de ruta..de vías de la Trochita…alambradas rotas…” En todas también se argumentó “flagrancia” para entrar al predio y los Indígenas justificaron tirar piedras como único recurso de “autodefensa”

Y más allá de intereses, que los Indígenas también tienen, no se equivocan, al decir “autodefensa”. Autodefensa frente a un Estado que promulgó una ley y no los defiende ¿No los defiende del propio Estado, sus Fuerzas de Seguridad o ambos al servicio de terratenientes como Benetton, intentando desalojos fuera de la ley?

Por qué digo esto, porque la Ley 26160 también dice en su articulo 2° ..“Suspéndase por el plazo de la emergencia declarada, la ejecución de sentencias, actos procesales o administrativos, cuyo objeto sea el desalojo o desocupación de las tierras contempladas en el artículo 1º.”

Si el Juez no puede ordenar por ley un desalojo ¿con qué pretexto entraron las Fuerzas de Seguridad, de Policía Provincial de Chubut y Gendarmería en cuatro ocasiones anteriores?

La última antes de esta de agosto, la más brutal de todas, pese a que todas fueron brutales,  sucedió en enero de este mismo año. El único medio importante de Buenos Aires que hizo un informe tan detallado como sesgado, fue la TV Pública. Ya desde  las primera frases del Informe, Noticias del canal mostró primero la brutalidad de la represión, con 150 Gendarmes, durante dos días, agrediendo a mujeres y niños según denunciaron los Mapuches. Pero a la vez también dieron por verdaderas varias falsedades. Afirmaron que se trató de un desalojo, y hasta ahí fue cierto, entraron a desalojarlos, pero además dijeron que fue por orden del Juez  Otranto, lo cual es falso. El Juez Federal nunca pudo ordenar un desalojo, que hasta el 23 de noviembre de 2017, le prohíbe una Ley Federal.

No solo afirmaron esa falsedad desde TV Pública (cada vez más parecida a la de los K en lo perversa para informar, aunque más sutil) sino que no hicieron referencia a que Gendarmería entró de modo ilegal, primero por no contar con una orden de desalojo, segundo por no tener tampoco orden de allanamiento y por tener como único mandato real del Juez Otranto “liberar las vías de la Trocha” que tenían troncos cruzados, que según los denunciantes los habían puesto lo Mapuches y según los Mapuches, los pusieron los Peones de la Estancia Leleque de Benetton, para dar un motivo a que entren las Fuerzas.

Como ven es complejo conocer la verdad de los hechos, pero es más complejo todavía, si un medio oficial como TV Pública dice falsedades y manipula los hechos. 

Responsabilizaron de la Represión de Gendarmería al Juez por la teórica Orden de Desalojo y solo citaron  a un denunciante: el CELS, cuando hubo denuncias hasta de Organismos Internacionales de DDHH, la CIDH (el mismo que denuncia a Maduro) y de la Asociación Internacional Indígena. En línea  con solo hablar del CELS como denunciante, también pusieron en el informe las declaraciones de Verbitsky en representación del centro de estudios, cuando todos los demás entes y organismo se pronunciaron en el mismo sentido. Lo que pasa es que poner a Verbitsky ya es sinónimo de “denuncia K” lo cual desligitima para muchos, lo serio de la denuncia. Así se construyó la noticia en TV Pública.

Todos los organismos incluso internacionales se expresaron porque fue muy grave la represión, las cuatro represiones anteriores lo fueron pero la de enero fue particularmente brutal, casi inhumana. Dejó como saldo tres heridos graves, entre ellos uno con disparo de posta de goma a corta distancia en el cuello, con múltiples fracturas de mandíbula y el milagro de que no le rompió una arteria y se desangró. Si pasaba eso,  hubiera sido el primer muerto en represión de una Fuerza Federal en el gobierno de Macri. Misma situación en 2007, pero con su Policía Provincial que provocó  en Neuquén la muerte de Fuentealba le costó la gobernación a Sobisch primer socio político del PRO en el interior. O a Duhalde le costó llamar a elecciones anticipadas y a Solá un gran desprestigio político, las muertes a manos de la Bonaerense de Kosteki y Santillán.

Por eso la orden del Ministerio de Seguridad fue tan clara, sin eufemismos “no puede haber un muerto en represión..”

Parece que la Gendarmería no la cumplió, jugó con fuego, arriesgó demasiado o en realidad son los que quieren perjudicar a Macri, porque no solo en enero estuvieron muy cerca de matar, si no que a una semana de la Elecciones Paso, en esta última represión, entrando sin orden del Juez y argumentando flagrancia, terminó desaparecido Maldonado.

Pocos concientizan, quizá por lo mucho que se dilató la reacción del gobierno y por la inacción judicial, que esto pasó, justo en plena decisión electoral a una semana de las Paso. ¿Será que hay más que quieren “voltear a Macri” en las mismas fuerzas, sea por acción o por carencias democráticas?  Ni la oposición más violenta, hubiera articulado  algo tan grave y dificil de resolver.

No lo sé, dificil asegurar cuál es la interna, qué beneficios persiguen las fuerzas, si algún Terrateniente paga semejante brutalidad, porque está desesperado por los plazos de la ley,  o si lo hacen de poco democráticos y respetuosos de DDHH que son.

El video de esa represión de enero

Hagan el ejercicio, estén atentos a las falsedades que dan por ciertas, a cómo sesgan la noticia reduciendola a Verbitsky (y los K). Pero además estén preparados para imágenes duras, fuertes pese a que salieron por TV.

En Videos Relacionados que les va a ofrecer You Tube, pueden ver distintos testimonios de Mapuches, algunos realmente penosos. Al escucharlos se cae un poco el relato de Lanata, que todos los Mapuches son la RAM, que la RAM y la CAM son iguales, cuando la chilena es mucho más violenta y organizada. (aunque Lanata solo da para otra nota)

Véanlo ustedes mismos.

Lo que sí deberían hacer, más allá de no querer de mi parte influirlos, es advertir que la Represión en Cushamen el 31 de julio y 1 de agosto, es en realidad una foto de la película. Película que la conforman cuatro represiones anteriores, con la misma ilegalidad para ingresar y con una escalada de brutalidad.

Los grandes medios en su momento no mostraron las anteriores represiones, pero tampoco las citaron ahora, que en esta última desapareció Maldonado. Quizá si no se hubiera tratado de un joven  blanco, de clases medias, hippie, pacífico, asociado a causas justas, con una imagen que se convirtió en mito rápidamente, porque tenía una familia que lo reclamó y su perfil movilizó a los progre de la sociedad y a los sectores de Izquierda, esta represión tampoco hubiera sido noticia, como no lo fue la desaparición del nieto de Félix Díaz hace un año, la detención del Maestro Wichí hace 6 meses o la desaparición de otro Wichi hace 3 meses.

Maldonado sin querer se convirtió en un mesías, que arruinó los planes de Benetton de sacarlos de Cushamen antes del 23 de noviembre. Difícil se animen a otra represión si no aparece vivo Maldonado o si no aparece y sigue siendo incertidumbre y mito.

Difícil saber además de qué pasó con Maldonado, quien tiene razón en cuanto a las tierras, que es el origen de todo lo demás.


Es justo que sean de Benetton (Lewis, Turner, Corporaciones y todos los demás casos) que compraron a precio vil a gobiernos provinciales corruptos esas tierras. No salió en Clarín ni en los grandes diarios de Argentina pero si en la BBC, en ABC y en El País de España que tituló “Argentina, una hectárea por una hamburguesa” pueden revisar la nota de 2007, aunque hubo muchas más, incluso de más actualidad. O sería más justo que se cumpla el Art.75 inc 17 de la Constitución, se aplique la Ley 26160 y se entregue la propiedad comunitaria a estos Mapuches (y todos los casos de Comunidades Reconocidas, no a chantas que se hacen pasar por indios).

Deberíamos ser esclavos de la Constitución y de las leyes y aunque los que compraron tienen su derecho de propiedad, sabían que estaban comprando tierras a precio vil y en casos, hasta con Indígenas dentro, que desplazaron o aislaron luego.

La resolución de las tierras, quizá sea más lejana que la resolución del Caso Maldonado. Piden pruebas los que defienden al gobierno, de la Desaparición Forzada. En realidad es el gobierno quien debería mostrar pruebas si está seguro que Gendarmeria no participó como dice Bullrich, de la desaparición voluntaria o el ocultamiento. Multiplicaron por cuatro la recompensa inicial y siguen sin tener un dato serio del paradero de Maldonado. De todos modos 2 millones no es una suma importante, para que alguien apunte o de datos quizá de otro que vive en el mismo pueblo de Esquel. Es poco para involucrar a alguien, de quien deberá cruzar a familiares o entorno si está implicado, como para mudarse de pueblo si fuera necesario.

Desaparición Forzada sigue siendo la carátula, pero además es la hipótesis más fuerte, si se vé la pelicula y no la foto. 

Los mismos Gendarmes de los Escuadrones de Esquel y El Bolsón estuvieron en las cuatro, sacando enero que llegaron a ser 150 efectivos, son los mismos que  ingresaron de modo ilegal y se enfrentaron a los mismos Mapuches. Había un antecedente de violencia creciente.  Por eso la violencia fue en escalada, en enero estuvieron al borde del desastre, no es ilógico pensar, que en esta represión  de agosto, se pudieron exceder con Maldonado y murió. En general las Fuerzas cuando reprimen buscan cabecillas para desinflar la protesta. En el caso de los Indígenas, buscan a blancos que son quienes, no solo los organizan, sino que incentivan a la comunidad. No era por lo que cuentan el caso de Maldonado, que solo se sumaba a reclamos justos, pero ni era valiente, ni era violento.

Resolver el tema Tierras Indígenas, que la cuenta regresiva está en marcha y si el 23 de noviembre no hay nueva prórroga o nueva ley, la represión de Cushamen se va a multiplicar por más de 500 en todo el país, es acabar con el conflicto y evitar el crecimiento de grupos violentos como la RAM que solo tienen razón de existir por el reclamo, aunque eso signifique alguna pérdida a terratenientes y multinacionales.

Resolver el Caso Maldonado, es necesario para la república (que dijeron venían a salvar) e indispensable para el gobierno.

No todos somos Mapuches y no nos vamos a poner de su lado solo por ser el débil.

Pero tampoco deberíamos ser todos Benetton.

Sería interesante para la república, si por una vez, todos nos ponemos del lado de la Ley.

 

Publicado originalmente aquí

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