Así operan las mafias de trata de personas en la provincia de Salta

11-10-2017
   La forma predominante es el engaño, como los falsos ofrecimientos laborales mediante avisos difundidos en internet o la vía pública. Otro modo es el secuestro, una forma de captación "dura" de personas.

 

Foto El Intransigente

Un total de 28 víctimas, 20 mayores y 8 menores de edad, fueron rescatadas en lo que va del año por la División de Prevención y Lucha contra la Trata de Personas y Asistencia a las Víctimas de la Policía de Salta.

Según los investigadores, publica el diario El Tribuno, el delito de la trata, perpetrado por los tratantes, quienes buscan su beneficio económico, consta de cuatro fases: la captación: es la instancia de reclutamiento a través de diferentes métodos.

   La segunda etapa es el traslado, es decir la acción que se realiza para desarraigar a la víctima del lugar en el que vive.

Puede involucrar viajes entre distintas ciudades, provincias, e incluso países, en cualquier medio de transporte.

En tercer lugar está la instancia de recepción o acogida: es el recibimiento de las víctimas en un lugar provisorio o en el destino final de explotación.

Finalmente está la fase de explotación: puede ser sexual, que consiste en la obtención de lucro mediante la actividad sexual ajena.

   Las víctimas son principalmente las mujeres y las niñas.
Incluye la explotación de la prostitución ajena, el turismo sexual y la pornografía infantil.

También puede ser laboral, cuando las víctimas realizan actividades productivas en condiciones abusivas.

La trata puede ser interna o externa. La primera ocurre cuando la captación y explotación se concretan en la misma provincia, ciudad, localidad, entorno, y la segunda cuando la víctima es llevada a otra provincia o país.

Por ejemplo, Chile (Calama, Tocopilla) son destinos elegidos por los tratantes, porque son zonas comerciales, pesqueras, mineras, con mucha afluencia de hombres.

En 2008 se puso en vigencia la ley que pena este delito. Cuatro años después fue ampliada luego de conocerse el fallo en el caso de Marita Verón, en el que quedaron en libertad los 13 imputados de trata.

La nueva ley dice que quienes promuevan o faciliten la prostitución de una persona serán penados “con cuatro a seis años de prisión, aunque mediare el consentimiento de la víctima”.

El tema del consentimiento fue uno de los cambios fundamentales de la nueva norma, ya que en casos anteriores muchas veces no se podía llegar a una condena porque la víctima aseguraba que había consentido la relación de explotación sexual debido a que estaba amenazada.

La pena para quienes sometan a una persona a explotación sexual es de 5 a 10 años de prisión y aumenta de 10 a 15 años si la víctima es menor de 18 años.

   “Las redes de trata se aprovechan de la situación de vulnerabilidad económica, social, psicológica de las víctimas.

Operan desde el engaño con falsas promesas laborales mediante avisos, posteos en las redes sociales o grupos de WhatsApp.

También simulan enamoramientos a través de las redes sociales”, explicó Isabel Soria, presidenta de la Fundación Volviendo a Casa, una organización no gubernamental que asiste a víctimas de violencia de género y trata de personas desde 2008 y que realiza tareas de sensibilización, prevención y capacitación.

“Una vez que captan a la víctima las trasladan a otras provincias o paises. Las drogan y alcoholizan para quebrarles la voluntad. Ejercen los peores actos de violencia contra la psiquis y el físico de ellas”, agregó.

Luego sostuvo “deben crearse políticas públicas de asistencia a las víctimas porque si no recaen en las redes. Por otra parte, en el norte no estamos incluidos en el Programa Nacional de Rescate. Este no se amplió desde 2012 y estamos en zona fronteriza. Deben incluirnos”.

“Para combatir la trata tiene que haber sensibilización. Hay que ponerse en el lugar de la víctima. Hay que sentir, pensar como ella. Las víctimas de trata deben tener protección y abogados especializados, porque, por ejemplo, en un juicio, las acusan, pueden hablar de ellas abiertamente y todavía algunos buscan medir si tuvo o no “voluntad”.

“Muchos se confunden y creen que la puta es puta porque quiere, pero ninguna mujer nace para puta, tal cual lo plantea el libro de la autora Sonia Sánchez”, finalizó Isabel Soria.
LAA/LDC

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